EL MONJE Y LA MUJER


De camino hacia su monasterio, dos monjes budistas se encontraron con una bellísima mujer a la orilla de un río. Al igual que ellos, quería ella cruzar el río, pero éste bajaba demasiado crecido. De modo que uno de los monjes se la echó a la espalda y la pasó a la otra orilla.

El otro monje estaba absolutamente escandalizado y por espacio de dos horas estuvo censurando su negligencia en la observancia de la Santa Regla: ¿Había olvidado que era un monje? ¿Cómo se había atrevido a tocar a una mujer y a transportarla al otro lado del río? ¿Qué diría la gente? ¿No había desacreditado la Santa Religión? Etcétera.

El acusado escuchó pacientemente el interminable sermón. Y al final estalló: «Hermano, yo he dejado a aquella mujer en el río. ¿Eres tú quien la lleva ahora?».

Dice el místico árabe Abu Hassan Bushanja: «El acto de pecar es mucho menos nocivo que el deseo y la idea de hacerlo. Una cosa es condescender con el cuerpo en un placentero acto momentáneo y otra cosa muy distinta que la mente y el corazón lo estén rumiando constantemente».

Cuando las personas religiosas no dejan de darle vueltas a los pecados de los demás, uno sospecha que esa insistencia les proporciona más placer del que el pecado proporciona al pecador.

DESCUBRIR A DIOS


En Oriente, un gran rey fue a visitar a su maestro y le dijo: "Soy un hombre muy

ocupado, ¿podría decirme cómo puedo llegar a unirme con Dios? 

¡Respóndame en una sola frase!"

Y el maestro le dijo: "¡Le daré la respuesta en una sola palabra!"

"¿Qué palabra es esa?", preguntó el rey. Dijo el maestro: ¡Silencio!"

"¿Y cuándo podré alcanzar el silencio?", dijo el rey. "Meditación", dijo el maestro.

La meditación en Oriente significa no pensar, estar más allá del pensamiento.

Entonces dijo el rey: "¿ Qué es la meditación?" El maestro respondió: ¡Silencio!"

"¿Cómo lo vaya descubrir?", preguntó el rey.

"Silencio", respondió el maestro.

"¿Cómo vaya descubrir el silencio?"

"¡Meditación!"

"¿Y qué es la meditación?"

"¡Silencio!"

Silencio significa ir más allá de las palabras y de los pensamientos. 

¿Qué hay de erróneo en las palabras y en los pensamientos? 

Que son limitados.

Dios no es como decimos que es; nada de lo que imaginamos o pensamos. 

Eso es lo que tienen de erróneo las palabras y los pensamientos.

La mayoría de las personas permanecen presas en las imágenes que han hecho de Dios. 

Éste es el mayor obstáculo para llegar a Él. 

¿Le gustaría experimentar el silencio del que hablo?

El primer paso es comprender. 

¿Comprender qué? 

Entender que Dios no tiene nada que ver con la idea que tenía de Él.

En la India hay muchas rosas. 

Supongan que no he sentido nunca en mi vida el olor de una rosa. 

Pregunto cómo es el perfume de una rosa. 

¿Podrían describirlo?

Si usted no puede describir una cosa simple como el perfume de una rosa,

¿cómo podría alguien describir una experiencia de Dios? 

Todas las palabras son inadecuadas. 

Dios está absolutamente más allá.

Eso es lo erróneo de las palabras.

Alguien le dijo al pez:

"¡Oh, qué cosa tan inmensa es el océano! ¡Es grande, maravilloso!"

Y el pez, nadando en todas direcciones, pregunta: "¿Dónde está el océano?"

"Tú estás dentro de él."

¡Pero el pez ve tan sólo agua!

No consigue reconocer el océano. Está preso de la palabra. ¿Será esto lo que

sucede con nosotros? ¿Será que Dios nos está mirando a la cara y que, por estar

presos de ciertas ideas, no lo reconocemos? ¡Sería trágico!

CUANDO NAPOLEÓN BONAPARTE FUE VENCIDO POR SU NIÑEZ


Napoleón Bonaparte fue derrotado por Nelson, pero de hecho el crédito no debería ser para Nelson. Napoleón Bonaparte fue vencido por un pequeño incidente en su niñez. Ahora, la historia no mira las cosas de esta manera, pero para mí está absolutamente claro.
Cuando tenía sólo seis meses, un gato salvaje saltó sobre él. El sirviente que lo cuidaba había ido a la casa por algo; estaba en el jardín bajo el sol de la mañana y al aire fresco, recostado, y el gato salvaje saltó sobre él. No lo lastimó; quizá sólo estaba siendo juguetón, pero para la mente del niño fue casi la muerte. Desde entonces no tuvo miedo de los tigres o de los leones; habría podido luchar con un león sin armas, sin miedo. ¿Pero un gato? Ese era otro asunto. Estaba absolutamente indefenso. Ver un gato casi lo congelaba; se volvía de nuevo un niño pequeño de seis años, sin defensa, sin capacidad de luchar. En esos ojos de niño pequeño ese gato debe haberse visto muy grande; era un gato salvaje. El gato pudo haber mirado al niño a los ojos.
Algo en su psique llegó a estar tan impresionado por el incidente que Nelson lo explotó. Nelson no se podía comparar con Napoleón, y Napoleón nunca en su vida fue derrotado; ésta fue su primera y última derrota. Él no habría sido derrotado, pero Nelson había traído setenta gatos al frente del ejército.
En el momento que Napoleón vió a esos setenta gatos salvajes su mente dejó de funcionar. Sus generales no podían entender qué había sucedido. Él ya no era el mismo gran guerrero; estaba casi congelado por el miedo, temblando. Nunca había permitido que ninguno de sus generales organizara el ejército, pero hoy dijo, con lágrimas en sus ojos: '“Soy incapaz de pensar... organicen ustedes el ejército. Estaré aquí pero soy incapaz de luchar. Algo no está bien en mí'.
Se le reemplazó, pero sin Napoleón su ejército no era capaz de luchar contra Nelson, y viendo la situación de Napoleón, todos en su ejército se volvieron un poco temerosos: algo muy extraño estaba pasando.
Un niño es débil, vulnerable, inseguro. De manera autónoma empieza a crear una armadura, una protección, de formas diferentes. Por ejemplo, tiene que dormir solo. Está oscuro y está asustado, pero tiene su osito de peluche, y cree que no está solo; su amigo está con él. Verás niños arrastrando sus ositos de peluche en los aeropuertos, en las estaciones de ferrocarril. ¿Piensas que sólo es un juguete? Para ti lo es, pero para el niño es un amigo. Y un amigo cuando nadie más ayuda... en la oscuridad de la noche, a solas en la cama, aún así está con él. Él creará ositos de peluche psicológicos.

Las palabras no alcanzan


Fragancia rosa
Los discípulos estaban enzarzados en una discusión sobre la sentencia de Lao Tse: Los que saben no hablan; Los que hablan no saben.
Cuando el Maestro entró donde aquellos estaban, le preguntaron cuál era el significado exacto de aquellas palabras. El Maestro les dijo:
– ¿Quién de vosotros conoce la fragancia de la rosa?
Todos la conocían. Entonces les dijo:
– Expresadlo con palabras.
Y todos guardaron silencio.

Ausencia del ego

Silencio

En ocasiones los ruidosos visitantes ocasionaban un verdadero alboroto que acababa con el silencio del monasterio.
Aquello molestaba bastante a los discípulos; no así al Maestro, que parecía estar tan contento con el ruido como con el silencio. Un día, ante las protestas de los discípulos, les dijo:
– El silencio no es la ausencia de sonido, sino la ausencia de ego.

LA IMPORTANCIA DEL CHISME

l discípulo no podía reprimir las ganas que tenía de contarle al Maestro el rumor que había oído en el mercado.
– Aguarda un minuto, dijo el Maestro.
– Lo que piensas contarnos ¿es verdad?
– No lo creo.
– ¿Es útil?
– No, no lo es.
– ¿Es divertido?
– No.
– Y Entonces, ¿por qué tenemos que oírlo?

MEJOR EN SOLEDAD


El ser humano todavía no aprende a conocer las bellezas de la soledad. Siempre está ansiosamente buscando estar con alguién…para olvidarse de que esta solo…nació solo, morirá solo y, no importa lo que haga, vive solo. La soledad es algo tan esencial a su ser que no hay manera de evitarla. Todos los esfuerzos….fallaron y fallarán porque son contrarios a los fundamentos de la vida….es necesario tornarse consciente de la soledad.

Y es tan lindo sentirla porque te libera de la multitud, del otro. Soledad significa simplemente ser completo. Tú eres entero, no necesitas a nadie para completarte. Así, intenta descubrir tu centro más profundo donde siempre estuviste solo y tan lleno, tan completo y tan desbordante con todas las savias de la existencia que, habiendo probado tu soledad, el dolor del corazón desaparecerá siendo reemplazado por un nuevo ritmo de inmensa suavidad, paz, alegría y bienaventuranza. Esto no significa que una persona centrada en su soledad no pueda hacer amigos. En realidad sólo ella puede hacer amistades, porque ahora eso no es mas una necesidad, es simplemente un compartir.

La soledad es una flor, un loto abriéndose en tu corazón… la soledad es positiva, la soledad es salud. Es el goce de ser tú mismo. Es la alegría de tener tu propio espacio.

Uno está realmente vivo cuando llegó a ser capaz de estar en soledad, cuando ya no depende más de nadie, ni de ninguna situación ni condición y como la soledad es nuestra, puede quedarse mañana, tarde, día o noche; en la juventud o en la vejez; cuando estamos sanos o enfermos; en la vida y en la muerte también puede estar presente porque no es algo que te pasa desde afuera, es algo que emana de ti, es tu verdadera naturaleza, tu propia naturaleza…